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Evento de Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica

Dra. Angélica Muñoz Meléndez (1969-2019)

Con profundo pesar y dolor nos enteramos el pasado 11 de julio del fallecimiento de la Dra. Angélica Muñoz Meléndez, investigadora de la Coordinación de Ciencias Computacionales del INAOE y quien fuera una de las figuras más destacadas de la robótica en nuestro país.

Oaxaqueña de nacimiento, desde pequeña vivió en Xalapa, Veracruz, ciudad a la que se mudó con su familia cuando cursaba la primaria. Fue una gran lectora de literatura en general y en particular de ciencia ficción, de autores como Asimov y Bradbury y de las compilaciones de los premios Nébula y Hugo. También le gustaba el teatro, lo que la hizo participar en talleres teatrales desde la secundaria hasta la universidad. Amaba viajar y uno de sus grandes pasatiempos fue la gastronomía.

La Dra. Angélica Muñoz estudió la licenciatura en la Facultad de Informática de la Universidad Veracruzana (UV), casa de estudios en donde también realizó la maestría en Inteligencia Artificial, de la cual se graduó con honores. Asimismo, obtuvo los títulos de maestría y doctorado en Inteligencia Artificial y Reconocimiento de Patrones en la Universidad Pierre et Marie Curie, París VI, en Francia, y realizó una estancia posdoctoral en la Universidad de Nebraska en Omaha, Estados Unidos.

Fue profesora de la Facultad de Matemáticas e Informática de la UV, profesora-investigadora del Departamento de Electrónica y Computación de la Universidad Tecnológica de la Mixteca y profesora asistente en la Efrei en París y en la Universidad de Calais, Francia.

La Dra. Muñoz fue miembro del Sistema Nacional de Investigadores; miembro honorario, presidenta y vicepresidenta de la Federación Mexicana de Robótica A. C., e integrante de la Mesa Directiva de la Sociedad Mexicana de Inteligencia Artificial A. C., y de la Sociedad Mexicana de Ciencia de la Computación A. C.

Publicó numerosos artículos de investigación en revistas internacionales, impartió diversos cursos de posgrado y dirigió varias tesis.

Fue una de las fundadoras del Laboratorio de Robótica del INAOE y se destacó por su trabajo en las áreas de robótica móvil, inteligencia artificial distribuida y computación ubicua. Su mayor interés giraba en torno a la inteligencia colectiva, y trabajó en el diseño y la programación de mecanismos que posibilitaran que las computadoras y los robots interactuaran entre ellos y con el mundo que los rodea para lograr objetivos comunes.

Junto con otros colegas, en 2004 creó el Torneo Mexicano de Robots Limpiadores, que actualmente forma parte del Torneo Mexicano de Robótica.

Convencida de hacer llegar la ciencia a un mayor número de personas, la Dra. Muñoz fue una entusiasta de las actividades de divulgación de la ciencia, ya fuera a través de la impartición de talleres para niños y adolescentes y visitas a laboratorios, o con entrevistas en medios de comunicación.

Angélica Muñoz siempre estuvo preocupada por los problemas sociales que aquejan a nuestro país y trató de hacer llegar a los grupos vulnerables algunos de los beneficios de la robótica. Muestra de ello fue el proyecto denominado “Juguetes y tangibles educativos para el aprendizaje y revaloración de las lenguas indígenas mexicanas”, desarrollado en colaboración con el Dr. Aurelio López López y con investigadores del Laboratorio de Lengua y Cultura Víctor Franco del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS). Estos juguetes y tangibles incorporan computación, robótica y tecnologías del lenguaje con el objetivo de reforzar el trabajo con niños de comunidades indígenas del país en materia de lengua y cultura.

“Estos son los primeros juguetes que hicimos para niños indígenas, no tienen nada que ver con los juguetes importados, están concebidos desde cero para niños mexicanos, vestidos como ellos. Es un trabajo de concepción y de síntesis para que un niño indígena pueda tener un juguete a su medida. Y, además del aprendizaje, nos interesa la parte de revalorización. En el mercado no hay nada para esos niños, no hay nada que les haga ver que su lengua es importante, no hay un juguete que los represente a ellos o a su cultura. Eso queremos transmitir, que el niño vea que hay interés en que hable su lengua. Es una parte no tan visible pero importante para nosotros”, dijo en una entrevista en 2017.

Su muerte representa una gran pérdida para nuestra institución y para el país. Nos harán falta su ciencia, su integridad profesional y ética, su profesionalismo y su gran calidad humana.