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El calcio es un mineral que debe ser consumido a partir de alimentos (productos lácteos, brócoli, col, salmón, sardinas, entre otros). Es importante para mantener la salud de huesos y dientes, en ellos se almacena el 99% del mineral. El porcentaje restante, cumple funciones de movilidad muscular, transmisión de señales nerviosas, libera hormonas y enzimas vitales para todas las funciones del cuerpo en forma de calcio iónico (Ca+2).

El calcio del organismo se acumula hasta el final de la época de crecimiento, alrededor de los 30 años, y a partir de ahí, se elimina constantemente. Las deficiencias de este originan problemas serios en la salud, como la osteoporosis, fragilidad ósea, adormecimiento y hormigueo en los dedos, convulsiones y ritmos cardíacos anormales, cálculos renales, entre otros. Para mantener la estructura ósea y reacciones vitales, los expertos en salud recomiendan consumir calcio de acuerdo a la edad.

Para suplir la pérdida de calcio se han desarrollado alimentos fortificados y suplementos alimenticios en forma de tabletas, cápsulas, suspensiones o emulsiones. En estos productos, el calcio es comúnmente adicionado como fosfato de calcio tribásico o carbonato de calcio, ambos prácticamente insolubles en condiciones de digestión normal.

Factores como cantidad y tipo de calcio, edad, consumo de vitamina D y otros componentes de la dieta (ácido oxálico, ácido fítico, alcohol, cafeína, etc.) pueden influir en la cantidad de calcio adsorbido. Sin embargo, nuestro cuerpo, no puede absorber sustancias en forma amorfa o cristalina, sin excepción deben encontrarse en forma iónica para que sea absorbido.

Por lo anterior, un grupo de investigación coordinado por el Dr. Hugo Espinosa Andrews y el Dr Eristeo García Márquez, investigadores del área de Tecnología de Alimentos del CIATEJ, han propuesto el autoensamblaje de moléculas como un tecnología que permite asociar al fosfato de calcio con un macro-ión (polisacárido), generando una solución biocompatible y termodinámicamente estable. El prototipo desarrollado tiene 7 veces más calcio en forma iónica, en comparación con suspensiones comerciales. Esta es una aplicación de la nanotecnología, donde no solo se busca generar partículas pequeñas, sino ajustar o modular nuevas concentraciones, ya que al encontrarse disponibles, requiere menores cantidades para obtener mejores efectos en la salud.

Durante esta primera etapa de proyecto, se registró una la solicitud de patente de proceso para obtener calcio soluble, ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI). Actualmente, la Dra. Sara Elisa Herrera Rodríguez, investigadora del área de Biotecnología Médica y Farmacéutica del CIATEJ, efectúa estudios de evaluación biológica del producto diseñado con la finalidad de conocer las bioequivalencias que se requieren administrar del producto ionizado.

Este desarrollo tecnológico fue apoyado por una de las redes internas de investigación del CIATEJ, denominada “Investigación e Innovación en nanopartículas y nanoemulsiones como matrices de liberación controlada de compuestos bioactivos (NANOBIO)”.


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Más y mejor calcio a través del uso de nanopartículas

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